¿Qué significa la misión?

Dejarlo todo es clavarte a la cruz con Él. Clavar tus deseos, tus ideas, tus
miedos. Todo a Él en la cruz… dejarlo todo y salir de vos, para entrar en Él. Y a Él lo
encontrás en el corazón de las personas que vas a conocer, visitar y que te abrirán la
puerta de sus hogares y sus corazones. Dejarlo todo de verdad es ganarlo a Él, que
es el TODO, porque, de por sí, ya es un milagro que la gente llegue a amar a un
desconocido en una semana… eso solo Dios lo puede hacer posible.

Vamos como Él, que no tenía ni dónde recostar la cabeza. Vamos como Él,
confiando en el Padre que guía nuestros pasos. Vamos como Él, nos hacemos Él
hasta las últimas consecuencias; puede que algunos nos escupan, nos quieran
apedrear, nos coronen de espinas, pero vamos por ellos y para ellos. Igualmente, habrán otros. Otros que estarán con nosotros hasta el final, en oración, a nuestro lado, al pie de la cruz.

Ir de misión y dejarlo todo es sentirse tan amado, que te hace exclamar: “Señor,
podría morir acá mismo… ¡no tengo miedo!” Tanto es el Amor, que te mueve a esa
locura extrema de los corazones que aman con pasión, con locura, como Cristo…
hasta dar tu vida. Cómo Cristo, a vivir tu pasión como una sola con la Pasión de Cristo. La más grande de las pasiones: la pasión de amar hasta dar la vida por los amigos.

Es confiar en Él. Él te llama, porque te ama. No te va a dejar. Tampoco te va a pedir algo que no podás lograr. Él siempre termina la Obra que ha iniciado en vos. Lleva a buen fin su Obra en nosotros. No abandona la obra de sus Manos, nunca la deja a medias. Sino que poco a poco, la va perfeccionando, más a su imagen y semejanza (Gál 2, 20).

Ir de misión es cerrar los ojos y dejarse guiar, dejarse enseñar, dejarse amar,
¡dejarse sorprender!!! ¿Has visto como cree un niño en las promesas de sus
padres? Ciegamente… se abandona a ellos, espera con ansias el día prometido…
todo es nuevo, es sorprendente, es puro… Pues el niño se siente seguro de la mano de su Padre, pues para su papá  no hay nada imposible. Pues hoy tu Padre quiere darte una
sorpresa, de una semana!!! Dejáte sorprender, por la locura de su Amor.

La misión es para vos, no vos para la misión… ¡dejáte amar!

Acerca de chrismadriz

Cuando miro hacia atrás y veo la estela de experiencias que me ha dejado esta vida, y me veo hoy frente al espejo, con ese brillo extraño en los ojos que no viene de mí, sino del Amor que Dios me tiene... tiemblo, de saber que a pesar de mis heridas y caídas, Dios me amó primero... Soy solamente un simple secretario, un corazón que ama y siente, unas manos que se mueven según la voluntad de Dios... sin Él, no habría nada de mí...
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3 respuestas a ¿Qué significa la misión?

  1. ANA MIREYA SOTO dijo:

    Los adultos muchas veces no expresamos lo que sentimos y lo que Dios ha hecho por nosotros, los jóvenes son claros, sinceros. Gracias a ti mi Jesús tuve la oportunidad de compartir con los jóvenes y aprender mucho de ellos.

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